ARGENTINA EN EL ESPACIO  por Yoyo Zoy
 
 
EL GUETO me había encomendado llevar a cabo esta nota sobre uno de los logros más grandes de la ciencia espacial, no sólo para nuestro país sino para toda América Latina y el mundo: el lanzamiento y puesta en órbita de la primera nave espacial totalmente construida en nuestras pampas. Pero antes hagamos una pequeña reseña de los logros alcanzados por los cientÍficos y técnicos nacionales. 
El desarrollo en investigación aeroespacial, que en Argentina arranca a finales de los 50 del siglo pasado, le permitió a nuestro país ser de los pocos que poseen la capacidad de producir aviones y cohetes de uso civil y militar. El espectacular y malogrado caza a reacción argentino Pulqui (flecha en idioma mapuche) rivalizó en eficiencia y calidad técnica con los famosísimos cazas de su época el F-86 Sabre estadounidense y el Mig 17 soviético que se enfrentaron en los cielos durante la guerra de Corea. Más cerca en el tiempo podemos nombrar al Pampa, avión a reacción de entrenamiento y reconocimiento, otro alto exponente de la industria y el ingenio nacional. En cohetería no podemos dejar pasar sin referirnos al centro de investigación y lanzamiento de El Chamical en la provincia de La Rioja, el conocido proyecto Condor, y a la fabricación y puesta en órbita de innumerables satélites de comunicación e investigación climática cuyo centro estratégico se encuentra en Bariloche.
El proyecto del cohete CHOREO  D  ONE  y la cápsula espacial SAVE US 1 estuvo a punto de ser abandonado justamente por exceso de choreo de las arcas públicas a manos de nuestros rápidos políticos, pero a última hora se solucionaron las dificultades, con alambre, como es habitual en la cultura vernácula. Esto fue los que nos dijo el pirotécnico Roberto Conchabo Director del Centro Argentino de Cohetes Navideños y Afines:
EG – ¿Che, qué representa este cohete para los argentinos?
Dire: Representa un enorme falo de aluminio de 49 metros de alto con el que le rompimos el culo a los ciudadanos, económicamente hablando, por supuesto.
EG –  Eso sería una interpretación freudiana del hecho. Lo que yo te pregunté es qué representa este logro para nosotros los argentinos.
Dire – Para ustedes nada, en cambio para nosotros, los dirigentes, mucho. Gracias al CHOREO  D  ONE pude incrementar mi cuenta secreta en un banco suizo en el que nunca me senté a descansar. Así pude vacacionar en Bora -Bora, mandar a mi hijo a estudiar abogacía a Oxford y comprarme un coupé Porche de la puta madre y una mansión en Villa del Parque y dos departamentos en Miami.
EG – ¿Me podés dar detalles técnicos del CHOREO  D  ONE?
Dire – Como sabrá, tuvimos que solucionar algunas limitaciones de presupuesto para poder concluir exitosamente con este emprendimiento nacional. En primer lugar tuvimos que reemplazar el recubrimiento de aluminio de aleación especial y para ello utilizamos 4000 chapas destinadas a los inundados de Tucumán, Salta y Entre Ríos. Total, a ellos no les hace tanta falta y a nosotros sí. Otro obstáculo que tuvimos que superar fue el del aprovisionamiento de alimentos para la tripulación de la nave. Para esto echamos manos a las partidas destinadas a los comedores sociales que alimentan a esa gente pobre improductiva. Están tan acostumbrados a comer poco que comer un poco menos no los matará, le aseguro. También reemplazamos el propelente que impulsa los motores del CHOREO D  ONE con alcohol etílico que le quitamos a los hospitales. No lo van a notar ya que los hospitales en Argentina están acostumbrados a trabajar con carencias estructurales, y como usted
ya sabrá por ser periodista, que nuestros médicos hacen maravillas con casi nada de suministros. Para la segunda etapa del cohete decidimos utilizar todos los fuegos artificiales que sobraron de navidad y año nuevo en los comercios y supermercados del país. Se los confiscamos bajo la ley de Emergencia Total que votamos y promulgamos con el invalorable aporte del peronismo y la izquierda progresita que sólo buscan el bien de la clase obrera trabajadora. Otro cuestión en la que también ahorramos fue en sistemas de comunicación. Para ello utilizaremos celulares robados que compramos en los negocios truchos de Once que se especializan en comercializar celus que adquieren de los cacos y pungas. Y siguiendo con el ahorro, para el enlace entre la nave en órbita y nuestro Centro de comunicaciones acá en la Tierra utilizaremos la App. Whatsap que aunque se vive cortando y el volumen es bajo y por ahí no se entiende lo que el otro dice, al menos es gratis. Y para el caso de los malos olores dentro de la cápsula, pues entenderá que nuestros astronautas se rajan pedos terribles como cualquiera, los proveímos de palitos de incienso.
EG – Pero la tripulación se va a ahogar con el humo del incienso…
Dire – ¡En absoluto! Los proveímos con broches para la ropa para que se los coloquen en la nariz llegado el caso y para que no se asfixien cuentan con barbijos de tela que generosamente nos donó un dispensario de Lanús Oeste. Ah, me olvidaba. Para los gastos que supone el lanzamiento recortamos la ayuda social a los jubilados y pensionados de la república.
EG – Te agradezco la amabilidad en recibirme y acceder a esta entrevista. Tengo que decirte que lo que acabás de contarme es tremendo. ¡¡Es increíble todo lo que me referiste sobre cómo sacaron adelante el proyecto del CHOREO D  ONE y la cápsula SAVE US!! ¡¡¡Absolutamente INCREÍBLE!!! ¡¡¡MUY, PERO MUY MUY LOCO!!!
Dire – Al contrario, soy yo el que le agradece el haberme dado esta oportunidad de hacerle conocer a la opinión pública de nuestro país y el mundo de que acá cuando se quiere llevar adelante una proyección de futuro, siempre se puede.
Salí de la oficina del funcionario y en las afueras de la base aérea El Chamical de La Rioja eran las 14 hs. y un sol inclemente freía mi cabeza atontada luego de tamaña entrevista. Antes de que llegara el taxi que me llevaría al aeropuerto para regresar a Buenos Aires no pude dejar de sentir una extraña sensación en las tripas entre el asco y la perplejidad, y de preguntarme si tal ves en nuestro terruño de verdad el CHOREO D  ONE no se había lanzado, de verdad hace 50 años o más, por lo menos. El taxi llegó, me subí a él, y como no podría ser de otra manera en Argentina éste no tenía aire acondicionado. Camino al aeropuerto, empapado en sudor, mi mente resonaba, insistente, este pensamiento: ¡¡¡SAVE US!!! ¡¡MY GOD!! ¡¡¡SÁLVANOS DEL CHOREO D ONE!!!