En la historia gastronómica nacional, como todos los comilones saben, Tucumán irrumpió con el fulgurante brillo papilar del panchuque que descerebró a la crítica culinaria y llenó de orgullo los estómagos mejor educados. Como no podía ser de otra manera, el ingenio tucumano que produce azúcar, produjo el panchuque allá por finales de los 70s, principio de los 80s. El milagro ocurrió en la 25 de mayo al 200, donde el dueño de un bar tuvo la idea de envolver una salchicha en masa de wafle panquequero y ponerla en el menú. Con el tiempo el panchuque conquistó la provincia y otras latitudes nacionales y hasta internacionales.

Luego de una profunda investigación en la calle, en varios museos arqueológicos, y otros tantos diarios y revistas pudimos reconstruir la ruta del panchuque desde su creación hasta nuestros días:

– Se crea el panchuque, aunque usted no lo crea.

– La calle 25 de mayo al 200 es su cuna.

– Aparece la primera panchuquera que cocina el primer panchuque.

– Luego cocina el segundo y el tercero. Los historiadores no terminan en ponerse de acuerdo en si cocinó el cuarto y el quinto.

– Un científico del CONICET usa un panchuque como supositorio en él mismo y le gusta. Escribe una nota sobre su hallazgo en la prestigiosa revista sadomasoquista NATURE y casi obtiene el premio Nobel.

– Su esposa también prueba un panchuque, se excita, le gusta muuuucho mucho y le pide el divorcio.

– Un cirujano brasileño lleva a cabo el primer TRANSplante peneal usando un panchuque. El paciente se recupera satisfactoriamente pero se queja de que lo sigue una nube de moscas y una multitud de personas hambrientas.

– Un japonés cubre un panchuque con arroz, lo enrolla y crea el primer sushuque.

– La fiscal Fein encuentra en la cocina de un departamento en las torres Le Parc a un panchuque entero y se lo come a escondidas en medio del caos con tan mala suerte de que Berni la descubre en el acto egoísta y la acusa  de traición a la patria.

– Manzur firma un decreto por el cual el Camino del Perú pasará a llamarse La ruta del panchuque Inca y los pueblos originarios lo acusan de gordo cabezón y desaparición forzada de camino.

Como se ve el panchuque vino para quedarse y vaya uno a saber qué otras fantásticas aplicaciones se irán descubriendo en el futuro. ¡¡Salve panchuque!! Tucumán y el mundo te saluda.